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Estima parcialmente los recursos de las empresas norteamericanas fabricantes de los sistemas anticolisión de los dos aviones que chocaron
La Sala Civil del Tribunal Supremo ha estimado parte de los recursos contra la sentencia de la Audiencia de Barcelona que condenó en mayo de 2012 al pago de indemnizaciones millonarias (de entre 1,5 y 5,5 millones de dólares por cada familia) a las dos empresas norteamericanas fabricantes de los sistemas anticolisión de que iban dotados los dos aviones que chocaron provocando el accidente aéreo ocurrido cerca del lago Constanza, en Alemania, del 1 de julio de 2002.
Las víctimas fueron en su mayoría niños y jóvenes rusos. El Supremo estima parcialmente los recursos de dichas empresas y mantiene las indemnizaciones a que debe hacer frente una de ellas (Honeywell Internacional, INC"), pero no la otra ("Aviation Communications and Surveillance Systems" -ACSS-), a quien se las reduce en un 50 por ciento por concurrencia de responsabilidad con el centro de control aéreo suizo y a la vista del derecho aplicable de Arizona. El caso se vio en Barcelona porque era el lugar de destino de uno de los aviones siniestrados.
El fallo del Supremo declara que los defectos de los sistemas anticolisión están directamente vinculados y fueron causa del accidente aéreo conjuntamente con la actuación del centro de control aéreo de Zurich (contra quienes las víctimas estaban litigando en otro proceso administrativo seguido en Suiza, según recuerda el Supremo).
La sentencia además elimina del fallo de la sentencia de la Audiencia de Barcelona la declaración de que hubo defecto de diseño del producto (anticolisión), así como que las demandadas "no hicieron lo necesario para subsanar los problemas".